Un espacio para crear y explorar (se)

Permitirse observar, es un regalo para el alma.



La docencia siempre me estuvo acompañando,
algunas veces más cerca que otras, pero ahí, latente.
Hasta que un día me animé y descubrí emociones
y vivencias completamente nuevas.

Y de eso se trata.
De poder animarse a explorar lo que llama la atención.
A agarrar la cámara sin presiones ni miedos, solo intuición.


En estos espacios, se valora mucho la mirada individual, reforzarla
y por sobre todo descubrir, clase a clase.
Sin olvidar la mirada colectiva, que nos sostiene.

Scroll al inicio